Miguel Ángel Ortega
Tecomatlán. – El Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario No.110 “Profesor. Luis Córdova Reyes” cuenta con un área de hortalizas donde se han producido rábanos, cilantro, lechuga, pepinos, etc., en esta ocasión la cosecha fue trabajada por los estudiantes de servicio social y su responsable el profesor Jesús Herculano Flores Angón, quienes producen el cilantro durante esta contingencia.
Los alumnos dijeron que el ciclo de
producción tiene una duración entre siete y ocho semanas desde su inicio hasta
que el cilantro ya puede ser comercializado, la producción y la cosecha se
lleva a cabo en un área del plantel asignada para tal fin, la cual mide
aproximadamente 300 metros cuadrados.
Normalmente cosechan en un total de
nueve camas, de 9 metros de largo por 1 punto 5 metros de ancho, preparan dos
camas cada semana, llevan a cabo un proceso de producción escalonado, de tal
forma que eso les permite tener cilantro durante todo el tiempo que dura el
proceso, al final, la venta es dentro del municipio.
Los estudiantes que realizan su
último año escolar y ofrecen su servicio, hacen la limpieza y el mantenimiento
al lugar de trabajo, cuidan el proceso y fertilizan a las dos semanas de
siembra, con poca proporción ya que se pretende tener un producto orgánico,
este producto se ha popularizado entre la comunidad gracias a su gran cantidad
de nutrientes, minerales y aceites.
Los alumnos del CBTA No. 110
refuerzan su formación técnica, tienen la oportunidad de complementar la teoría
con la práctica, de manera que desarrollan las competencias profesionales que
su plan de estudios exige y si así lo deciden ellos, también tienen la
oportunidad de elaborar la tesina de titulación para técnicos agropecuarios.
El cilantro disminuye y controla el colesterol malo en la sangre, elimina la grasa excedente de las paredes internas de las venas y arterias, previniendo problemas del corazón y la tensión. Este producto es sano, ha tenido gran aceptación en la comunidad dentro de las fondas, los restaurantes, los comedores estudiantiles, y las amas de casa lo prefieren gracias al uso gastronómico de la región, puesto que lo usan en los platillos tradicionales de la Mixteca poblana.
ARP