Las medidas se aplican de modo
cotidiano para el control de las enfermedades transmisibles.
SET Puebla Noticias
Las
autoridades sanitarias de Cuba mantienen un control epidemiológico permanente,
y hoy se enfocan en una vigilancia estricta en puertos, aeropuertos y marinas
para evitar la entrada del Covid-19 al país caribeño.
En ese
sentido, la doctora Juana Moraima García, especialista de Medicina General
Integral y jefa del turno del equipo básico de trabajo en la terminal aérea
internacional José Martí, puntualizó que en la instalación nunca se detienen
las pesquisas a los viajeros, porque es un protocolo de trabajo establecido.
Las medidas
se aplican de modo cotidiano para el control de las enfermedades transmisibles,
subrayó García a la prensa.
‘Tenemos
países a los cuales les hacemos una vigilancia constante, pero en estos
momentos estamos haciendo una vigilancia especial por el Covid-19’, señaló la
experta.
‘Cuando las
personas llegan aquí,les hacemos una encuesta epidemiológica con los datos
generales del pasajero. Si se trata de un turista o cualquier persona que
visita Cuba, para qué dirección viene, cuántos días va a estar.
Si es un
cubano que visitó cualquier país, se indaga si presentó algún problema de salud
durante el viaje. Todo eso nosotros los recogemos aquí, y si no hay ningún
problema se deja continuar al viajero’, explicó.
Llenar la
planilla conocida como declaración de sanidad por parte de los pasajeros es una
responsabilidad con su salud y con la del resto de las personas, puntualizó la
doctora.
Previamente,
los que llegan a la mayor de las Antillas pasan por dos líneas de defensa, la
primera es cuando una doctora y un técnico en epidemiología llegan a la puerta
de la aeronave e indagan con la tripulación si algún pasajero tuvo malestar
durante el vuelo o tienen sospecha de que alguien tenga los síntomas del
Covid-19.
La segunda
línea precisó García- es el paso por un escáner de temperatura, el cual detecta
que viajero tiene fiebre por encima de 38 grados.
De tener
hipertemia inmediatamente se aísla, y si tiene criterio epidemiológico y
clínico, se le traslada al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK),
centro de referencia para estos casos.
En tanto, en
la occidental provincia de Matanzas, Ailuj Casanova, directora territorial de
Salud Pública, informó que allí se implementan el programa de enfrentamiento.
Este proyecto
indicó al semanario Girón- incluye capacitar los 27 mil trabajadores del
sector, ‘que se realiza a medida que se actualizan las informaciones sobre el
Covid-19, lo cual posibilitará mayor precisión durante la etapa pre-epidémica’.
Casanova
precisó que está habilitado el hospital Antonio José de Sucre, en el sureño
municipio de Jagüey Grande, como centro de aislamiento con 140 camas, insumos
necesarios, personal preparado y los medios de protección para atender los
casos sospechosos.
En esa unidad
se tomarán las muestras de sangre para analizarlas en el IPK y, de dar
positivo, el enfermo se trasladará al Hospital Mario Muñoz, de esta ciudad,
donde están creadas las condiciones para la atención requerida.
Con el
Covid-19, las personas de 80 y más años de edad son las que tienen mayor
peligro para la vida, junto a las que padecen determinadas enfermedades
crónicas.
Entre las
dolencias preexistentes que influyeron con mayor peso en el aumento del riesgo
de sufrir las complicaciones agudas están las cardiovasculares, seguida por la
diabetes, enfermedad respiratoria crónica e hipertensión arterial. Los hombres
tienen más probabilidades de morir que las mujeres.
Fuente: RadioBayamo.icrt.cu
ARP