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Internacional

Una bola de fuego cruzó el cielo de Tennessee a casi 76 mil kilómetros por hora; cuatro cámaras de la NASA captaron el fenómeno

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SICOM Noticias 

El objeto, identificado como un pequeño fragmento de asteroide de apenas cinco centímetros de diámetro, iluminó el cielo del sur de Estados Unidos la noche del jueves. Su trayectoria fue registrada por la red de vigilancia astronómica de la NASA.

 

Una brillante bola de fuego sorprendió a habitantes del sur de Tennessee y otras zonas del sureste de Estados Unidos la noche del jueves 5 de noviembre, cuando un fragmento de origen asteroidal ingresó a la atmósfera terrestre a una velocidad aproximada de 76 mil kilómetros por hora.

 

El fenómeno ocurrió alrededor de las 19:45 horas (tiempo del este de Estados Unidos) y fue reportado por numerosos testigos que observaron una intensa luminosidad atravesando el cielo nocturno. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) confirmó posteriormente el acontecimiento mediante los registros de cuatro cámaras de su red All Sky Fireball Network.

 

De acuerdo con el análisis publicado por la agencia espacial, el objeto tenía aproximadamente cinco centímetros de diámetro y un peso estimado de 170 gramos. Aunque su tamaño era reducido, su extraordinaria velocidad y el ingreso a la atmósfera provocaron un destello suficientemente brillante para llamar la atención de observadores en la región.

 

Su recorrido desde Carolina del Norte hasta Tennessee

 

Los datos recopilados por las cámaras permitieron reconstruir la trayectoria del cuerpo celeste. La primera detección ocurrió a unos 85 kilómetros de altura sobre Robbinsville, en Carolina del Norte, desde donde avanzaba en dirección oeste-suroeste.

 

Durante su desplazamiento, el fragmento alcanzó una velocidad aproximada de 76 mil kilómetros por hora, hasta desintegrarse a unos 40 kilómetros de altitud sobre East Ridge, localidad situada al sureste de Chattanooga, Tennessee.

 

La información de la NASA también asignó al fenómeno una magnitud de -6.1, indicador de su elevada luminosidad aparente.

 

La NASA descartó su relación con las Táuridas

 

Aunque el avistamiento coincidió con el periodo de actividad de las lluvias de meteoros Táuridas, la agencia espacial aclaró que este objeto no estaba relacionado con dicho fenómeno astronómico.

 

Las Táuridas se originan a partir de partículas de polvo y fragmentos asociados al cometa Encke. Sin embargo, el cuerpo observado sobre Tennessee fue identificado como un pequeño fragmento de asteroide, por lo que su aparición correspondió a un evento independiente.

 

¿Pudo haber llegado al suelo?

 

La NASA informó que el objeto se desintegró durante su recorrido por la atmósfera, a una altura aproximada de 40 kilómetros sobre la superficie terrestre.

 

Esto significa que el fenómeno observado fue un meteoro, conocido popularmente como bola de fuego, y no necesariamente un meteorito que haya alcanzado el suelo. Para recibir esta última denominación, un fragmento del cuerpo espacial debe sobrevivir al paso por la atmósfera y llegar a la superficie terrestre.

 

El registro constituye otro ejemplo de cómo los sistemas de vigilancia astronómica permiten documentar objetos espaciales de pequeñas dimensiones que ingresan a la atmósfera sin representar, en condiciones como esta, una amenaza significativa para la población.

 

La NASA mantiene su red de cámaras especializadas para estudiar estos acontecimientos, calcular sus trayectorias y comprender mejor el material procedente de asteroides y cometas que interactúa constantemente con nuestro planeta.

 

 

 

 

 

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