Contáctanos

Deportes

Vucetich y Tigres tienen un pasado de contrastes que regresa al presente

Publicado

SICOM Noticias

Víctor Manuel Vucetich vuelve a aparecer en la historia de Tigres, ahora como entrenador interino tras haber sido nombrado vicepresidente deportivo en sustitución de Gerardo Torrado. Su llegada sorprende a muchos, sobre todo porque el “Rey Midas” es considerado un ídolo en Monterrey, pero con Rayados. Sin embargo, no es la primera vez que se viste de auriazul: ya dirigió al equipo en dos etapas que dejaron huellas muy distintas.

La primera experiencia de Vucetich en Tigres fue un torbellino. En la temporada 1995-1996, el equipo mostró competitividad en el torneo largo, con 12 victorias, 13 empates y 9 derrotas. Bajo su mando, los felinos conquistaron la Copa México de 1996, un logro que parecía marcar el inicio de una era positiva. Pero la historia se torció: Tigres descendió a Primera A ese mismo año. El golpe fue devastador, más aún porque la caída se confirmó con una derrota en casa frente a Rayados, el acérrimo rival. Ese episodio no solo marcó a Vucetich, sino que provocó un cambio estructural: la UANL cedió la administración del club a Sinergia Deportiva, el grupo que hasta hoy controla la institución.

Tras dirigir a Cruz Azul, Tecos y León, Vucetich volvió a Tigres en 1999. El contexto era distinto, pero los resultados no acompañaron. En el Invierno 1999, el equipo terminó noveno, sin repechaje por quedar último de su grupo. En el Verano 2000, la historia se repitió: décimo lugar general y fuera de la liguilla. En total, dirigió 29 partidos en esa segunda etapa, con saldo de 9 victorias, 12 empates y 8 derrotas. Sin títulos ni clasificación, el paso de Vucetich fue discreto y dejó la sensación de que el “Rey Midas” no pudo convertir en oro el proyecto felino.

Hoy, Tigres lo recibe en un rol distinto, pero con la urgencia de recuperar protagonismo. La pregunta es inevitable: ¿qué puede aportar Vucetich en un club que lo recuerda tanto por un título como por un descenso? Su experiencia es vasta, su nombre pesa, pero el reto es mayúsculo. La historia dicta que sus dos etapas anteriores fueron de claroscuros. Ahora, con un plantel acostumbrado a competir en lo más alto y una afición exigente, el “Rey Midas” tiene la oportunidad de escribir un capítulo diferente. La incógnita es si podrá transformar la memoria de un pasado turbulento en el impulso que Tigres necesita para volver a los primeros planos.

EZ