En el Panteón Municipal, familias completas se dieron cita para recibir con júbilo a las almas de las personas que perdieron la vida por accidente.
Andrea Casco
Los panteones recibieron este viernes 28 de octubre a personas cuyos familiares fallecieron de manera trágica o en algún accidente, tal como lo dicta la religión católica.
En punto de las 09:00 horas, el campo santo de San Baltazar Campeche abrió sus puertas. Flores y adornos fueron los productos que más se vendieron.
Niñas y niños acompañaron a sus abuelos y abuelas a colocar ramos de flor de Cempasúchil a sus difuntos.
Katia, con 8 años de años, se dijo contenta de seguir con estás tradiciones.
En el Panteón Municipal, familias completas se dieron cita para recibir con júbilo a las almas de las personas que perdieron la vida por accidente.
Además de barrer y cortar la hierba crecida, otros aprovechan para lavar tumbas y pintar cruces.
En algunos puntos se permitió la entrada de grupos norteños y tríos tras dos años de suspensión por la pandemia de covid-19.
Mientras tanto en el Panteón de la Piedad la afluencia fue poca pero constante por parte de poblanos que acudieron a visitar a sus familiares.