Poco a poco modificaron la receta tradicional, cambiaron algunos de los ingredientes, pero mantienen su sabor característico, y que proviene de la nata de Chipilo.
Andrea Casco
Entre los postres favoritos de muchas poblanas y muchos poblanos se encuentran las gorditas de nata, un postre mexicano por excelencia.
Aunque por muchos años fueron consideradas como un antojito callejero y de mercados, actualmente algunas familias continúan con la tradición de elaborarlas y comercializarlas en calles del Centro Histórico de Puebla.
Poco a poco modificaron la receta tradicional, cambiaron algunos de los ingredientes, pero mantienen su sabor característico, y que proviene de la nata de Chipilo. Suelen acompañarse con leche condensada, cajeta o mermelada.
En la actualidad, abuelas enseñan a las nuevas generaciones esta tradición, para recordar aquellos tiempos memorables.
Incluso, quizá usted fue una de las afortunadas o uno de los afortunados que tienen el recuerdo de acompañar a sus abuelita o abuelito, padre o madre, detenerse junto a las planchas metálicas sobre las cuales se preparaban, ver cómo se vertía la “mezcla” y poco a poco se cocinaban, mientras desprendían un delicioso dulce aroma que abría el apetito.