El caso de Rubén se remonta a 2009, cuando Rubén, que entonces tenía 10 años y estaba en cuarto curso, comenzó a mostrar dificultades en el aprendizaje y en la vida escolar.
Redacción
España violó el derecho a la educación inclusiva de un niño con síndrome de Down que fue enviado a un centro de educación especial, a pesar de la objeción de sus padres, según ha constatado el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad
El caso se remonta a 2009, cuando Rubén, que entonces tenía 10 años y estaba en cuarto curso, comenzó a mostrar dificultades en el aprendizaje y en la vida escolar.
Los padres denunciaron presuntos malos tratos por parte de su maestro y un informe del centro mencionó el “comportamiento perturbador”, los “brotes psicóticos” y el “retraso en el desarrollo asociado al síndrome de Down” de Rubén.
Las autoridades educativas autorizaron la matriculación de Rubén en un centro de educación especial a pesar de la objeción de sus padres.
El Comité de la ONU considera que España no evaluó los requerimientos específicos del niño y no adoptó medidas razonables que pudieran haberle permitido permanecer en la educación ordinaria.
El Comité solicita a España que garantice que Rubén, que ahora es mayor de edad, sea admitido en un programa de formación profesional inclusivo; que se le conceda una indemnización y que se investiguen las denuncias de abuso. También insta a España a que elimine toda segregación educativa de estudiantes con discapacidad.