Cautelosos de encender nuevos brotes de infección, las naciones de todo el mundo han estado tomando caminos diversos sobre cuándo reabrir sus economías después de semanas de paralización.
SET Puebla Noticias
Los gritos de alegría resonaban el
domingo en las calles de España al permitir a los niños salir de sus hogares
por primera vez en seis semanas, mientras que las personas en Italia y Francia
estaban ansiosas por escuchar los planes de sus líderes para aliviar unos de
los confinamientos más estrictos del mundo debido al coronavirus.
El sonido de los niños gritando y el
traqueteo de las bicicletas en el pavimento después de 44 días encerrados
ofreció una primera muestra de un regreso gradual a la vida normal en el país
que tiene el segundo mayor número de infecciones confirmadas, detrás de Estados
Unidos.
“¡Estoy en la gloria! ¡Por
favor! ¡Seis semanas! No me lo podía creerâ”, dijo en Barcelona Susana
Sabaté, madre de gemelos de tres años. “Son niños muy movidos. Hoy cuando
han visto la puerta de la casa, los patinetes, se han emocionado”.
Cautelosos de encender nuevos brotes
de infección, las naciones de todo el mundo han estado tomando caminos diversos
sobre cuándo reabrir sus economías después de semanas de paralización debido a
los cierres con el objetivo de frenar el coronavirus.
La cantidad de muertes atribuidas
oficialmente al nuevo coronavirus ha superado las 200 mil en todo el mundo y al
menos 2.9 millones de personas han sido infectadas, según un recuento de la
Universidad Johns Hopkins. Muchos creen que esas cifras subestiman el verdadero
costo de la pandemia, debido a las pruebas limitadas, los problemas para contar
a los muertos y acciones de algunos gobiernos para minimizar sus brotes.
Algunos estados de Estados Unidos
suavizaron sus restricciones, mientras que Hawai amplió hasta finales de mayo
su orden de confinamiento y la policía de California cerró un parque porque estaba
demasiado concurrido.
Mientras los asesores del presidente
Donald Trump trabajaban para centrar el mensaje del mandatario menos en el
virus y más en la crisis económica que ha provocado, el doctor Anthony Fauci,
del Instituto Nacional de Salud, advirtió sobre el riesgo de actuar con
demasiada prisa.
Los diferentes países recorrían un
terreno incierto, tratando de evitar un repunte del virus y de proporcionar
alivio económico y psicológico para la gente recluida en casa. Millones de
personas perdieron sus empleos, y en muchos lugares los trabajadores
inmigrantes y los pobres se vieron especialmente afectados. De Berlín a Texas,
se registraron protestas contra las restricciones.
India permitió este fin de semana que
abrieran los comercios de proximidad, aunque no en lugares más afectados, donde
se decretaron cuarentenas. La vecina Sri Lanka reintrodujo una cuarentena
nacional hasta el lunes tras un levantamiento parcial.
En la ciudad china de Wuhan, donde
comenzó la pandemia, todos los grandes proyectos de construcción reanudaron sus
actividades, según las autoridades, que intentaban retomar la producción
manufacturera y otras actividades tras dos meses y medio de confinamiento.
El brote había remitido en gran parte
en China, que reportó el domingo 11 nuevos casos confirmados, sin nuevas
muertes.
Corea del Sur, que relajó hace poco
algunas normas de distanciamiento social, registró su noveno día seguido con
menos de 20 casos nuevos. La pequeña ciudad estado de Singapur, sin embargo,
reportó 931 casos nuevos en su lucha contra un brote entre trabajadores
inmigrantes alojados en residencias.
En Europa, España se sumó a Italia y
Francia al prepararse para suavizar restricciones a principios de mayo,
mientras que Gran Bretaña evitaba por el momento hacer cambios en sus medidas
mientras la cifra de fallecidos en el país superaba los 20 mil. El número no
incluye los muertos en residencias, que se cree se cuentan por millares.
Fuente: Informador.mx
ARP / ROF