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Acatlán de Osorio

En San Jerónimo Xayacatlán, capacitarán en la realización de “caldo sulfocálcico” para prevenir plagas

Publicado

Sustancia, estimula el crecimiento y ayuda a superar las deficiencias de calcio y azufre de los cultivos

Carlos Manelic
Corresponsal de Acatlán

Los cultivos de la mixteca poblana se protegen de plagas con métodos caseros que los productores de diversos productos emplean para evitar la presencia de mildiú, oídium (cenicilla), botritis, ácaros y trips; el más conocido es “el caldo sulfocálcico” que se produce a base de azufre y cal.

Dicha sustancia, estimula el crecimiento y ayuda a superar las deficiencias de calcio y azufre de los cultivos en este caso se pretende implementar en el cuidado y prevención de las enfermedades en la pitaya de mayo.

Autoridades de San Jerónimo Xayacatlán en coordinación con la Regiduría de agricultura y ganadería y la secretaria de desarrollo rural (SDR), invitan a la población a capacitarse de la realización de ‘caldo sulfocálcico’ para la prevención de las enfermedades en las huertas de pitayos.

Esta capacitación se impartirá este 22 de junio a las 4 de la tarde en Santo Domingo Tonahuixtla, en la casa del señor Jorge Villegas, para más información puede dirigirse al área de agricultura y ganadería en el palacio municipal o comunicarse al teléfono 953 104 5364 es muy importante conocer el proceso de preparación y más detalles que especialistas en el tema compartirán con todos los asistentes.

PREPARACION DEL CALDO SULFOCALCICO

Hervir 20 litros de agua en una lata o depósito metálico y cuando el agua está hirviendo agregar la cal y luego el azufre. Hacer hervir por aproximadamente 1 hora, moviendo constantemente la mezcla. La persona que mueve la mezcla debe usar una mascarilla, o pañuelo, que cubra la nariz para evitar la inhalación de los vapores que emite el cocimiento.

El caldo queda listo cuando la parte líquida cambia de color amarillo a color vino tinto. Dejar reposar hasta que enfríe. Luego se envasa el caldo (parte líquida) en recipientes plásticos o de vidrio de colores oscuros; pudiéndose guardar por más de un año en un lugar fresco y bajo sombra.

La pasta o sedimento que queda al fondo del recipiente metálico se puede utilizar para cubrir heridas o cortes de los árboles frutales o forestales.