Van cerca de 400 viajes de los camiones desde el miércoles pasado cuando iniciaron los trabajos de demolición, y acumulan más de 28 mil metros cúbicos de escombro.
David Portillo
Zapatos, ropa, cortinas, bicicletas y hasta juguetes de niños; estos son los objetos que yacen en el campo de tiro de San Jerónimo Caleras, donde se depositan los escombros de las casas que fueron derribadas tras las afectaciones sufridas por la explosión del 31 de octubre.
Desde el miércoles 3 de noviembre, camiones de volteo han realizado cerca de 400 viajes para llevar escombro al campo de tiro de San Jerónimo Caleras.
Hasta este sitio llegan camiones de 7 y 14 toneladas, con los restos de los inmuebles que se encontraban en la zona cero, y que presentaron severos daños estructurales.
De acuerdo con el personal del campo de tiro, van cerca de 400 viajes de los camiones desde el miércoles pasado cuando iniciaron los trabajos de demolición, y acumulan más de 28 mil metros cúbicos de escombro.
Durante el domingo se realizaron 90 viajes y el lunes 54, se espera que el promedio sea de 40 a 60 viajes diarios hasta que terminen las labores de demolición en la zona cero.