Por: Monse Navedo
En el último trimestre del año, los casos de depresión otoñal o el trastorno afectivo estacional incrementan en 4 por ciento entre la población.
Se trata de los cambios de humor que experimentan algunas personas durante el otoño y el invierno, cuando hay menos exposición a la luz solar.
Asimismo, se relaciona con la melatonina, la cual es una hormona relacionada con el sueño que se produce más cuando los días son más cortos y más oscuros.