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Educación

¿Cómo ayudar a niñas y niños a adaptarse al regreso a clases?

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SICOM NOTICIAS 

 

Puebla, Pue.- Volver a levantarse temprano, preparar la mochila, pasar varias horas fuera de casa y reencontrarse con compañeros y maestros puede parecer sencillo, pero para algunas niñas y niños representa un cambio importante después de las vacaciones.

Por ello, los primeros días de clases también deben entenderse como un periodo de adaptación. Especialistas en educación y psicología coinciden en que recuperar rutinas y brindar acompañamiento emocional puede hacer más sencilla esta transición.

Uno de los primeros pasos es poner nuevamente orden a los horarios. Dormir y despertar a horas establecidas, preparar desde una noche antes los útiles y la ropa, así como respetar los horarios de comida, ayuda a que las mañanas sean menos apresuradas.

También es importante preguntarles cómo les fue en la escuela y escuchar realmente la respuesta. No todos regresan con la misma emoción: algunos pueden estar contentos, mientras otros sienten nervios, miedo o incluso rechazo durante los primeros días. En lugar de minimizar estas emociones, se recomienda escucharlas y transmitir seguridad.

En el caso de quienes ingresan por primera vez a la escuela, conocer previamente cómo será su nueva rutina y explicarles de manera sencilla qué harán durante el día puede ayudarles a sentirse más seguros.

Otro punto importante es evitar exigir resultados inmediatos. Retomar la concentración, las tareas y el ritmo de aprendizaje también requiere tiempo después de un periodo vacacional.

La comunicación entre familia y escuela será fundamental durante las primeras semanas. Si el rechazo a asistir a clases, los problemas para dormir, la irritabilidad o el malestar se mantienen o interfieren de manera importante con las actividades cotidianas, es recomendable acercarse al personal escolar y, cuando sea necesario, buscar orientación profesional.

Más allá de cuadernos, uniformes y tareas, el regreso a clases también significa recuperar espacios de convivencia, aprendizaje y socialización. Por ello, acompañar con paciencia este proceso puede marcar la diferencia para comenzar el nuevo ciclo escolar con mayor seguridad.

 

 

 

 

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