La primera ministra, Jacinda Ardern, dijo que
se ganó esa batalla, pero advirtió que no existe ninguna certeza sobre que el
riesgo de infección dentro del país haya desaparecido por completo.
SET Puebla Noticias
Nueva Zelanda anunció el relajamiento de algunas restricciones, rebajando el nivel de alerta 4, vigente las pasadas cuatro semanas y que implicaba el cierre de todas las actividades, al nivel 3. La medida fue posible gracias a que “no hay grandes contagios locales”, según la primera ministra Jacinda Ardern, que declaró que “esta batalla”, la de la reducción significativa de las infecciones dentro del país, había sido ganada.
“No hay
transmisión (del virus) generalizada y no detectada en Nueva Zelanda”, dijo la
autoridad. Sin embargo, Ardern recordó que no existía ninguna certeza sobre el
momento en que desaparezca totalmente el riesgo. Pese a ello, se expresó
optimista “de que continuaremos en este camino del éxito”, hasta llegar a
los cero casos, que es la meta declarada por el gobierno neozelandés.
El cese de algunas de
las restricciones implica que establecimientos que ofrecen comida para llevar y
las escuelas tienen autorización para reabrir. Asimismo, los ciudadanos podrán
ir de pesca, a practicar surf o a cazar, mientras que unos 400.000 podrán
retornar a sus trabajos. Locales comerciales y restaurantes, en cambio, deberán
seguir cerrados.
Un solo caso en 24 horas
Los neozelandeses,
poco más de 5 millones en total, han estado sometidos a las medidas de cierre
más estrictas del planeta desde el pasado 26 de marzo, cuando la primera
ministra Ardern tomó la decisión de eliminar al virus, y no aplanar la curva de
contagios, como han hecho otros países. A la fecha, Nueva Zelanda registra
1.122 casos del nuevo coronavirus, con 19 muertes. En las últimas 24 horas, se
detectó un solo nuevo caso de COVID-19.
Ardern dijo que ahora
había que rastrear los últimos casos activos. “Es como buscar una aguja en
el pajar”, advirtió la mandataria, que pidió a sus compatriotas conservar las
medidas de distanciamiento social y reducir al máximo el contacto con terceros.
La primera ministra precisó que el 11 de mayo se evaluará si se rebajan aún más
las restricciones. “Estamos abriendo la economía, pero no estamos
retomando la vida social de las personas”, alertó Ardern.
Fuente: DW.com
ARP / ROF