En Gaza, los palestinos esperan ansiosos los efectos de la legislación israelí.
Sicom Noticias
El Secretario General ha pedido a Israel que dé marcha atrás en sus demandas de que UNRWA cese sus operaciones en Jerusalén y evacúe su sede mañana 30 de enero y le insta a negociar con la ONU.
António Guterres respondió a una carta del embajador israelí en la que le comunicaba esas decisiones. En su respuesta de cuatro páginas, Guterres dice que “la demanda unilateral” de cesar las operaciones y evacuar todas las instalaciones “es manifiestamente irrazonable e incompatible con las obligaciones internacionales de Israel”.
Recuerda que cualquier modificación requeriría consultas y negociaciones previas entre las Naciones Unidas e Israel y la orientación de la Asamblea General.
“Las Naciones Unidas están dispuestas a entablar dichas consultas y negociaciones”, añade.
Israel no tiene derecho a ejercer poderes soberanos en ninguna parte del Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental y subraya que la sede de UNRWA es “propiedad y activos de las Naciones Unidas” y que Israel tiene la obligación de garantizar que se proteja su inviolabilidad.
En Gaza, los palestinos esperan ansiosos los efectos de la legislación israelí.
“Vivimos aquí, en la escuela de la UNRWA. Si la agencia deja de proporcionar ayuda, no tendremos nada que comer ni beber, y esto afectará a nuestras vidas. Todo el mundo sufrirá, y no habrá comida, agua ni harina disponibles”, dice Imán Halas.
“Sin las operaciones de la UNRWA, no tendríamos sanidad ni educación; todo eso lo proporciona la agencia. ¿Cómo vamos a vivir después de esta decisión? Si se detiene, perderemos el acceso a los alimentos, la atención médica y la educación”. Si no fuera por UNRWA no estaríamos viviendo”, añade Najwan Baroud.