El
centenario natal del Juan Soriano (Guadalajara, 1920-Ciudad de México, 2006) se
cumplirá el 18 de agosto; aunque todavía se desconocen los actos para
conmemorarlo este año, el Museo Soumaya, que posee varias obras del artista,
por lo pronto exhibirá algunas de su acervo en su sede de Plaza Carso.
SET Puebla
Noticias
Juan Francisco Rodríguez Montoya, nombre real del destacado
pintor, escultor y grabador, desde niño fue conocido como Juan Soriano por ser
éste el segundo apellido de su padre.
A los 12 años ingresó al taller Evolución, del pintor
Francisco Rodríguez Caracalla. Lola Álvarez Bravo, María Izquierdo y José
Chávez Morado, al conocer su trabajo en una exposición de ese taller en el
Museo de Guadalajara, sugirieron que Soriano se trasladara a la Ciudad de
México. Al hacerlo, en 1935, ingresó como maestro de dibujo en la Escuela
Primaria de Arte. Al año siguiente se inscribió en la Escuela Nocturna de Arte
para Obreros y se vinculó con la galería de Inés Amor.
-Premio
Nacional en 1987-
En agosto de 1941 Soriano montó, al parecer, su primera
muestra individual en la Galería de Arte de la Universidad Nacional Autónoma de
México. Se le calificó de artista afín a Frida Kahlo, Carlos Lazo, Rufino
Tamayo y Carlos Mérida. Viajó a Europa en 1951 para desarrollar una estancia en
Roma que concluyó en 1953. Allí trabajó terracotas y cerámicas.
Al fundarse el grupo Poesía en Voz Alta, en 1956, Soriano
participó como escenógrafo y diseñador de vestuario. Sobre su trabajo escénico
Paul Westheim escribió: ‘‘No hace ‘decoraciones’; sus escenografías son
transformaciones del espacio pictórico en espacio de escenario”. En 1959
celebró sus 25 años de quehacer pictórico con una exposición en el Museo de
Arte Moderno, ubicado en el Palacio de Bellas Artes.
En 1961 fue nombrado maestro de cerámica en la Escuela de
Diseño y Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. Se
consagró al ejecutar una serie de retratos de Lupe Marín, expuestos en la
galería Misrachi. En 1966 creó esculturas en cerámica y bronce, y presentó su
primera gran exposición en esta disciplina en México, en el Palacio de Bellas
Artes.
Soriano se mudó a París en 1975. Una década después festejó
medio siglo de actividad artística con una nueva exposición en el Museo del
Palacio de Bellas Artes, que itineró. Juan García Ponce escribió al respecto:
‘‘Se ha hecho dueño de la pinta, pero, ¿no lo ha sido siempre…?”
De regreso a México, aunque compartiendo su tiempo con París,
recibió en 1987 el Premio Nacional de Arte.
En esa época comenzó a crear esculturas monumentales, en cuya
larga lista destacan Toro (1987), para el parque Tomás Garrido Canabal, en
Villahermosa, Tabasco; Paloma (1989), para el Museo de Arte Contemporáneo, en
Monterrey; Ola (1989), para el World Trade Center, en Guadalajara; El caracol
(1989), para el Museo Amparo, en Puebla; Luna (1993), para el Auditorio Nacional,
y Sirena (1994), para plaza Loreto.
-Retrospectiva
en Madrid-
El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid,
presentó en 1997 una amplia retrospectiva de la obra de Soriano que abarcaba
seis décadas. Un año después, la periodista Elena Poniatowska publicó el libro
Juan Soriano, niño de mil años, que incluye entrevistas con el pintor hechas a
partir de 1966. Para celebrar sus 80 años de vida el artista expuso 10
esculturas monumentales en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México, dentro
de la edición 16 del Festival del Centro Histórico de la Ciudad.
La lista de exposiciones, libros ilustrados por el artista y
sobre su obra, premios y condecoraciones, se volvió intensa e interminable.
Pocos días antes de su fallecimiento, el 10 de febrero de 2006, el gobierno de
Polonia –país donde un jardín escultórico lleva su nombre– le otorgó la
condecoración Orden al Mérito.
En 2018 se abrió el Museo Morelense de Arte Contemporáneo
Juan Soriano, cuyo acervo está integrado por mil 200 obras del prolífico
artista, depositadas por su pareja Marek Keller, selección que integra una
exhibición permanente.
Fuente: Jornada.com.mx
ARP / ROF