Los rectores buscan estrategias para que los estudiantes no pierdan el
ciclo escolar.
SET Puebla Noticias
Las universidades públicas no van a
poder regresar a clases este semestre, por lo que será necesario continuar las
clases en línea y diseñar modelos de evaluación, alertó la Asociación Nacional
de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).
En el documento Sugerencias para
mantener los servicios educativos curriculares durante la etapa de emergencia
sanitaria provocada por el Covid-19 que emitió la asociación, la cual agrupa a
las 193 universidades e instituciones de educación superior más importantes del
país, se pide implementar medidas urgentes para que no se pierda el ciclo
escolar en todo el país.
“Por la suspensión de
actividades académicas en todo el país debido a la emergencia sanitaria por el
covid-19, es indispensable que las IES implementen medidas urgentes para
adaptarse a las nuevas circunstancias y limitaciones, propiciando condiciones
para continuar prestando sus servicios educativos durante el periodo de
confinamiento y asegurar que este periodo escolar no se pierda”, señalaron
los rectores.
Ante esta situación, los rectores
diseñaron un programa de acción para atender la emergencia y de esa forma,
reducir el impacto negativo sobre los estudiantes.
El plan considera la posibilidad de
que tampoco se puedan aplicar de manera presencial los exámenes finales en las
fechas calendarizadas; la ANUIES pide pensar en el diseño de un modelo de
evaluación virtual que implique la entrega de evidencias por parte de los
estudiantes.
“El objetivo general es lograr
que los estudiantes concluyan este periodo escolar; no obstante, la emergencia
sanitaria. Además, se sugiere que las medidas que se tomen se lleven a cabo en
forma equitativa e inclusiva, lo cual implica identificar y atender a la
población estudiantil que se encuentra en condiciones de desventaja
socioeconómica”.
En este tema, por ejemplo, se sugiere
hacer más flexibles los criterios para evaluar a los alumnos y considerar que
los exámenes finales no podrán ser presenciales; para sustituir esto, se
propone que los estudiantes realicen un proyecto de evidencias de aprendizaje
que serán evaluadas por sus maestros.
En las prácticas de laboratorio, se
sugiere diferirlas o sustituirlas por otras actividades; mientras que en el
caso de las prácticas profesionales y del servicio social, se pide que las
universidades realicen gestiones con las organizaciones externas que recibirían
a los estudiantes para diferir las estancias o las prácticas profesionales; así
como reprogramar las actividades del servicio social para no afectar el egreso
y titulación.
“No podemos perder de vista que
derivado de las repercusiones económicas que viviremos como país y a nivel
global, muchas organizaciones productivas o de servicios optarán por cancelar,
al menos por lo que resta del año, todos los programas de cooperación académica
de este tipo, lo cual es probable que suceda debido a la incertidumbre
financiera del sector formal de la economía nacional”.
Se reconoce que los docentes son los
actores clave del proceso de adecuación académica para lo cual se pide definir
la temporalidad de las medidas de contingencia, que cada universidad emita
lineamientos para organizar y operar la docencia virtual, capacitar a los
maestros en el uso de las plataformas informáticas, y solicitarles que adecuen
los programas de estudios para enseñar en línea.
Se les pide ser creativos y hacer
equipo con sus estudiantes para mantener los procesos de aprendizaje y evaluar
los conocimientos aprendidos; además de considerar y poner atención a los
estudiantes que no tienen internet o no cuentan con computadora en casa para
presentar sus evaluaciones.
A los alumnos, se les debe informar
de los criterios de evaluación para que puedan organizar su tiempo de estudio,
prepararse para los exámenes, elaborar los reportes para el control de lecturas
y elaborar sus proyectos que serán utilizados como evidencia de aprendizaje.
“Resulta fundamental redefinir
desde ahora los criterios de evaluación. Los docentes deben considerar que hay
estudiantes que por su condición socioeconómica carecen de equipo de cómputo o
conexión a Internet, lo que no debiera ser obstáculo para que los jóvenes
continúen sus estudios. Lo anterior es un reto a la creatividad, ya que profesores
y alumnos en esta condición deben sumar esfuerzos para continuar con su
aprendizaje y atender los procesos de evaluación”, señala el documento.
Fuente: Sipse.com
ARP