Redacción
Una nueva tormenta de arena que azota Irak llevó este lunes a más de 4 mil personas a los hospitales por problemas respiratorios y obligó a cerrar aeropuertos, administraciones públicas, escuelas y universidades.
La espesa nube de polvo impedía a los residentes ver a pocos metros y en los hospitales se registraron al menos “4 mil casos de asfixia”, indicó en un comunicado el portavoz del ministerio de Salud, Seif al Badr.
Debido a una “visibilidad de 300 metros”, la autoridad aeroportuaria de Bagdad anunció “el cierre del espacio aéreo y la interrupción del tráfico en el aeropuerto” durante todo el día, según la agencia oficial de noticias INA.