• Comer doce uvas y usar ropa de color son prácticas populares.
• Muchos buscan atraer prosperidad, amor y salud para el año que inicia.
Por: Luis H Pacheco.
PUEBLA, PUE.- En México, la llegada del Año Nuevo es acompañado de una serie de rituales populares que miles de familias conservan como parte de su tradición para atraer buena suerte, prosperidad y bienestar en los meses venideros. Estas costumbres, con orígenes tanto locales como adoptados de otras culturas, se practican principalmente en la Nochevieja del 31 de diciembre y en reuniones familiares o con amigos.
Una de las prácticas más extendidas es comer doce uvas al sonar las campanadas de medianoche, una por cada mes del año, acompañada del deseo de que cada propósito se cumpla a lo largo de los siguientes doce meses. La tradición tiene una fuerte presencia en cenas familiares y fiestas nocturnas en todo el país.
Otra costumbre ampliamente popular consiste en usar ropa interior de colores específicos antes de que termine el año, según lo que se desea atraer: por ejemplo, el amarillo para la prosperidad económica, el rojo para el amor y la pasión, y el blanco para la paz o tranquilidad en el año que inicia.
Además de los rituales simbólicos, muchas familias mexicanas incluyen alimentos con significado particular en su cena de Año Nuevo. Lentejas, por ejemplo, se comen o se colocan en bolsillos o carteras como símbolo de abundancia económica, mientras que platillos tradicionales como bacalao o tamales forman parte del banquete festivo con la intención de atraer buena fortuna.
Otras prácticas populares incluyen barrer desde adentro hacia afuera antes de la medianoche para “ahuyentar lo malo” y comenzar el año con energía renovada, así como dar una vuelta a la manzana con una maleta para simbolizar viajes y nuevas experiencias.
Estos rituales, aunque no cuentan con garantía científica de resultados, forman parte del sabor cultural del fin de año en México, mezclando la fe, la tradición familiar y la esperanza de un ciclo nuevo lleno de oportunidades.
LP