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Cultura

Revelan los secretos del Cerro Cuahilama, Patrimonio Mundial, en el Cervefest

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En la décima edición del festival, el INAH presentó un libro sobre la investigación y conservación de este sitio arqueológico de Xochimilco.

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Con el propósito divulgar la diversidad de nuestro patrimonio, en particular entre las generaciones jóvenes, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tuvo presencia en la décima edición del Cervefest, el cual congrega en Xochimilco a los amantes de esta bebida, ávidos también de conocer más de su cultura.

Los arqueólogos Juan Carlos Campos Varela y Araceli Peralta Flores ofrecieron una charla sobre la novedad editorial del INAH: Cuahilama. Investigación y conservación de un sitio arqueológico en la Zona Patrimonio Mundial de Xochimilco, compuesta por siete artículos que dan cuenta de los trabajos más recientes efectuados por diferentes especialistas, para el conocimiento y preservación de este espacio.

La cronista de Xochimilco, Araceli Peralta, oriunda del pueblo de Santa Cruz Alcapixca –donde se ubica el sitio arqueológico–, invitó a los asistentes a aproximarse a este reducto que se resiste a la mancha urbana, e imaginar el paisaje lacustre que circundaba esta zona cerril en época prehispánica, el cual fue un puesto de vigía y un asentamiento ligado al trabajo de la piedra en el periodo Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.).

 Lo que caracteriza a Cuahilama son los petrograbados o representaciones talladas en piedra distribuidos en la cima, subrayó al hacer un llamado a revalorarlos como testimonios de ese pasado, pues –como se lee en el libro­– en las últimas décadas del siglo XX comenzaron a ser vandalizados, una situación que el INAH ha intentado mitigar mediante su limpieza y resguardo in situ con protecciones metálicas, y la instalación de señalética que abunda en su conocimiento.

 “En 1985, por los sismos, mucha gente migró del centro hacia el sur de la Ciudad de México y se asentó de forma irregular en las partes altas y en la zona chinampera, lo que contribuyó a que sitios, inalterados por siglos, fueran maltratados o destruidos en unas cuantas décadas. En este libro van a encontrar el trabajo realizado por los restauradores para retirar las pintas de esos monumentos, y se darán cuenta que no es tarea fácil”, expuso.

El coordinador del volumen, Juan Carlos Campos, indicó que el proyecto integral de investigación y conservación en torno al sitio, efectuado entre 2015 y 2017, se dio gracias a la colaboración entre la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH y la Autoridad de la Zona Patrimonio Mundial Natural y Cultural de la Humanidad en Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, en la Ciudad de México.

 La iniciativa, puntualizó, no se redujo al Cerro Cuahilama, sino que se extendió a la periferia, incluido el paraje conocido como Piedra Larga, “porque no se trata solo de conocer la importancia cultural de los petrograbados y sus simbolismos, relacionados con las deidades xochimilcas y el trabajo lapidario en esta zona, sino también sobre las interacciones con poblaciones aledañas, como San Gregorio Atlapulco y San Bartolomé Xicomulco.

“En esa área, la cual cubre alrededor de tres kilómetros de largo por kilómetro y medio de ancho, tenemos muchas evidencias arqueológicas diseminadas: montículos, terrazas, unidades habitacionales y, por supuesto, más manifestaciones gráfico-rupestres”, abundó. Por esta y otras razones, se busca que Cerro Cuahilama, reportado oficialmente en 1894, sea declarado como Zona de Monumentos Arqueológicos.

En su estand, el INAH ofertó lo mejor de su producción editorial en el Cervefest 2023, mientras que los antropólogos Benjamín Muratalla y Laura Corona de la Peña charlaron, respectivamente, sobre el quehacer de la Fonoteca del INAH, dedicada a la investigación, conservación, documentación y difusión del patrimonio musical y sonoro del país, y sobre el tema “Comida y patrimonio”.