Se dicen afortunados aquellos que cuentan con el agua de riego, gracias a ello, hoy cosechan flor “nube” pero a menor tamaño.
Andrea Casco
Sin duda, el campo resiente los efectos del cambio climático. Campesinos del Barrio de La Magdalena reportan perdidas y retraso en cultivos por la escasez de lluvias, mismas que esperaban desde el mes de marzo.
Debido a ello, el maíz que necesita del agua de lluvia aún no puede ser sembrado.
Se dicen afortunados aquellos que cuentan con el agua de riego, gracias a ello, hoy cosechan flor
“nube” pero a menor tamaño, lo que representa perdidas en sus ganancias, pues el rollo que suelen vender a 34 pesos, lo comercializan apenas en 10 pesos.
Tener esta oportunidad representa un gasto, ya que deben adquirir el líquido del Barrio de San Agustín Calvario cada semana 5 horas con precio de 100 pesos la hora.