Flores, cubetas, botes, veladoras y comida; esos y más elementos resaltaron afuera de los camposantos donde las familias se acercaron a comprar de última hora para convivir con sus difuntos.
Adan Morales
Tras dos años de restricciones por la pandemia de Coronavirus, la vendimia regresó a las inmediaciones de los panteones de Puebla.
Este 2 de noviembre, decenas de comerciantes de temporada tuvieron un respiro en sus ventas luego de estar guardados por la emergencia sanitaria.
Flores, cubetas, botes, veladoras y comida; esos y más elementos resaltaron afuera de los camposantos donde las familias se acercaron a comprar de última hora para convivir con sus difuntos.
En el panteón de La Piedad la afluencia es tal que se conformó una fila para poder ingresar al camposanto.
La flor de cempasúchil tuvo un precio de 75 pesos el rollo, aún así fue la que más se vendió para pintar de naranja las tumbas de las y los poblanos.
Le siguieron las veladoras de 15 pesos, para llevar luz y recordar a los muertos.
El panteón de la Junta Auxiliar de Guadalupe Hidalgo, lució con gran concentración de personas quienes a pesar de la nostalgia que representa la fecha, invadió la alegría al reencontrarse con sus seres queridos.