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Reflexiones, periodismo con historia | Los peores gobernadores de Puebla

Publicado

Por: Miguel Ángel García Muñoz

LOS PEORES GOBERNADORES DE PUEBLA
(Escrito el 26 de agosto de 2015)

El General Rafael Moreno Valle, su nieto Rafael Moreno Valle Rosas y el “Diablo Negro de Guerrero”, Mariano Piña Olaya, han sido los peores Gobernadores en la historia de Puebla.

A “Ratabala” todavía le queda tiempo para caer en más errores. Se equivocan los que tienen otra percepción.

El primero, acusado de ordenar la matanza de campesinos de Huehuetlán el Chico y Monte de Chila, unos días después de haber tomado posesión a inicios de 1969. Además de persecutor implacable de universitarios de la UAP, fue renunciado por el presidente Luis Echeverría Álvarez en 1972.

El segundo, llegó al poder para ejecutar venganzas, represiones y negocios suculentos de muchos millones de pesos. Por cierto, ayer, fue invitado para disertar durante el Foro “BANORTE Estrategia México 2015”, por iniciativa de su amigo y socio en la construcción del Museo Internacional Barroco y la explotación de la concesión del agua potable y el SOAPAP, Carlos Hank González.

¿Acaso me equivoco y su relación es sólo de negocios enmarcados en la licitación ilegal de obras? Los enterados lanzan la voz de alerta de algo turbio.

Si los Hank y el Grupo HERMES han sido engañados por Moreno Valle, seguramente ya fueron informados que su inversión en el MIB corre peligro, pues el predio no es del Gobierno de Puebla, sino de un particular, encontrándose, por lo consiguiente, en graves problemas jurídicos que tienen resonancia nacional y podrían llegar al plano internacional.

Igualmente, ya habrán sido notificados que el morenovallismo tiene planeado, por estrategia electoral, echar para atrás la concesión del vital líquido.

Represor de nacimiento y herencia, “Ratabala” gusta del despojo, la traición, la venganza y el dinero ajeno; también carga sobre las espaldas el crimen del niño José Luis Tlehuatle. Por este dramático acontecimiento es investigado por diputados y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, aunándose la indagatoria de la Auditoría Superior de la Federación por el manejo discrecional del presupuesto del estado; por su exigencia en la repartición de participaciones y “moches” merced a sus obras faraónicas (PPS-APP) innecesarias y defectuosas, que han agigantado la brecha entre pobres y ricos.

El tercero, calificado como el de la ignominia, ya no debe preocuparse, ya fue igualado. Traicionó amistades que lo ayudaron; invirtió en la Bolsa de Valores el presupuesto de las arcas estatales, cavando un “hoyo financiero” del tamaño que hizo en finanzas Moreno Valle Rosas cuando trabajaba bajo la protección de Melquiades Morales Flores.

Piña Olaya se encargó de destrozar el deporte profesional a través de la Promotora de Puebla; moldeó a ignorantes de la política nada más porque le caían bien, como Carlos Grajales Salas, siendo sus cómplices de corruptelas y excesos.

No se olvida que fue el primero que intentó desaparecer a los vendedores ambulantes de la “28 de Octubre”, siendo asesinado uno de sus activistas, Gumaro Amaro. Plantó delitos en el viejo corralón de la 14 poniente, propiedad de la organización, donde despachaba su líder Rubén Sarabia “Simitrio”, quien fue aprehendido y encarcelado, como sucedió nuevamente hace unos meses de este 2015.

Mariano fue aconsejado de no perseguirlos ni victimizarlos, pero necio y soberbio como es, no entendió razones. El dizque originario de Champusco, Atlixco, que nació en Guerrero, dicen los que saben de sus turbios antecedentes, terminó su gestión entre mentadas de madre y el fracaso de forzar la imposición de Marco Antonio Rojas Flores como su sucesor, quien en ese entonces fungía como presidente municipal de la capital.

Mariano es amigo de los Moreno Valle. Aquí encontró la vía para convertir en figura política a su hijo, el mediocre niño “patiño” Juan Pablo Piña Kurczyn, sin importarle tener que invertir dinero, así como ofrecer sus “sabios” consejos y dar la espalda al PRI del que obtuvo poder y riqueza.

El destino los unió para desgracia de los poblanos.

Rafael, el nieto, copia las tácticas de Mariano, entre ellas apropiarse del deporte profesional y de masas hasta ahogarlo; arrinconar a la UAP y hacer presa de una cacería feroz a la “28 de Octubre”. El augurio es que va a fracasar. La impunidad y fortaleza política, que presume, se extinguen irremediablemente.

No hay diferencias entre Piña Olaya y los Moreno Valle.

Creo que las similitudes nefastas rebasan cualquier intento, llamando la atención las acusaciones de ASESINATO, señalado por los propios ciudadanos.

Ahora, Rafael, el nieto, va por todo a una carta: La Presidencia de la República. Para ello tiene abierto el fuego contra el gobierno federal que encabeza Enrique Peña Nieto y contra los que se opongan a sus ambiciones. No ve que una tormenta brutal lo acecha. Aquí podrían acabar sus días como político.

directorabcd_reflexiones@yahoo.com.mx