Consideraron que no saber manejar sus emociones les provocó tener actos agresivos o violentos, pegando a muebles o gritando a la gente para desquitar su frustración.
David Portillo | Foto: Pixabay
Estrés, problemas económicos y poca tolerancia; esos son solo algunos factores que poblanas y poblanos consideran que detonan el trastorno de la ira entre las personas.
Algunos hombres y algunas mujeres en la capital poblana reconocieron que en algún momento de su vida experimentaron esta etapa.
Consideraron que no saber manejar sus emociones les provocó tener actos agresivos o violentos, pegando a muebles o gritando a la gente para desquitar su frustración.
Por ello, reconocen que tuvieron que acudir a terapias para detectar el por qué de su conducta y poder manejar los momentos de tensión, sin caer en agresiones o gritos.