OpenAI anunció el lanzamiento preliminar de su nuevo modelo de inteligencia artificial GPT‑5.6, disponible únicamente para un reducido grupo de socios de confianza en Estados Unidos, en coordinación con el gobierno federal.
Este debut llega apenas dos semanas después de que Washington ordenara a Anthropic restringir el acceso internacional a sus modelos Fable 5 y Mythos 5, alegando motivos de seguridad nacional. En este contexto, OpenAI presentó tres variantes de su nueva serie: Sol (modelo insignia), Terra (gama media, con un costo 50% menor que GPT‑5.5) y Luna (una opción rápida y económica).
La compañía informó que, a petición de las autoridades, la fase inicial será limitada y supervisada. Los socios seleccionados —cuyas identidades fueron compartidas con organismos gubernamentales— podrán probar los modelos, incluso si sus empleados trabajan fuera de EE. UU.
La preocupación principal radica en las capacidades de estos sistemas para identificar vulnerabilidades de software que podrían ser explotadas por piratas informáticos. Por ello, el presidente Donald Trump firmó recientemente una orden ejecutiva que establece un sistema de revisión federal voluntaria para evaluar riesgos de seguridad nacional antes de liberar modelos avanzados de IA.
El movimiento de OpenAI busca reforzar su posición frente a la competencia de Anthropic y Google, ofreciendo precios más accesibles y nuevas funcionalidades. Al mismo tiempo, marca un precedente en la relación entre empresas tecnológicas y el gobierno estadounidense, que ahora interviene de manera más directa en la regulación de modelos de IA de última generación.
EZ