El cuerpo del Papa fue colocado frente al Altar de la Confesión en la Basílica Vaticana, mientras se entonaban las Letanías de los Santos en latín.
Sicom Noticias
En una jornada marcada por la solemnidad y el recogimiento, el féretro del Papa Francisco fue trasladado este miércoles desde la Casa Santa Marta a la Basílica de San Pedro, donde permanecerá expuesto para que los fieles le rindan tributo antes de su sepultura.
La ceremonia comenzó con una liturgia presidida por el cardenal Kevin Farrell, Camarlengo de la Santa Romana Iglesia, en la capilla de la residencia papal. Tras un momento de oración, se dio inicio a la procesión pública, encabezada por el Colegio Cardenalicio, que condujo el féretro a través de la Plaza de Santa Marta, pasando bajo el tradicional Arco de las Campanas, hasta llegar a la Plaza de San Pedro.
Más de 20,000 personas se congregaron en el lugar, recibiendo el cortejo fúnebre con aplausos contenidos pero continuos, en un gesto de respeto y gratitud hacia el pontífice argentino, que deja una huella profunda por su humildad, su impulso reformador y su cercanía con los más necesitados.
El cuerpo del Papa fue colocado frente al Altar de la Confesión en la Basílica Vaticana, mientras se entonaban las Letanías de los Santos en latín. Posteriormente, se celebró una Liturgia de la Palabra, que incluyó la lectura del Evangelio de Juan (17:24-26) y el canto de la Salve Regina, como símbolo de consuelo y esperanza.
El homenaje continuó con la despedida del Colegio Cardenalicio y los fieles presentes, que uno a uno se acercaron a rendir sus respetos. El cuerpo del pontífice permanecerá en la Basílica para la veneración pública hasta la celebración de la Misa de Exequias, programada para el próximo sábado 26 de abril.
La Santa Sede ha informado que todos los actos se están realizando conforme a las normas del Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, que regulan los ritos fúnebres de los Papas.