El gobierno de Nicaragua y otros socios humanitarios han logrado avances tangibles para responder a las necesidades inmediatas y reconstruir la infraestructura dañada como escuelas, viviendas y sistemas de agua.
Redacción
Casi cuatro meses después del paso de los huracanes Eta e Iota por Nicaragua, medio millón de personas, incluidos muchos niños, siguen sin servicios adecuados de agua, higiene y saneamiento en la costa norte del Caribe.
El gobierno de Nicaragua y otros socios humanitarios han logrado avances tangibles para responder a las necesidades inmediatas y reconstruir la infraestructura dañada como escuelas, viviendas y sistemas de agua.
La directora regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, Jean Gough, visitó durante seis días las comunidades afectadas. “Los niños necesitan volver a sus espacios, por eso fue importante que la escuela se retomara inmediatamente”, dijo Gough.
La falta de agua potable aumenta el riesgo de que los niños sufran diarrea y desnutrición.