Después del terremoto, casi el 60 % de las personas que viven en los tres departamentos más afectados carecen de acceso a agua potable. Miles de personas tampoco tienen acceso a saneamiento.
Redacción
Unos 540 mil niños y niñas afectados por el terremoto de agosto en el suroeste de Haití se enfrentan ahora a la posible reaparición de enfermedades transmitidas por el agua, indicó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
Las duras condiciones en esta zona del país, donde más de medio millón de niños carecen de acceso a refugio, agua potable e instalaciones de higiene, aumentaron rápidamente la amenaza de infecciones respiratorias agudas, enfermedades diarreicas, cólera y malaria.
Después del terremoto, casi el 60 % de las personas que viven en los tres departamentos más afectados carecen de acceso a agua potable. Miles de personas cuyas casas se han derrumbado tampoco tienen acceso a saneamiento.
UNICEF envió más de 65 mil tabletas potabilizadoras de agua, 41 depósitos, tres unidades de tratamiento del agua y kits de higiene familiar. Además, otros 31 mil 200 kits de higiene están en camino.