La Plaza de San Pedro se convirtió hoy en el epicentro de la emoción global al acoger el funeral del Papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril a los 88 años tras un ictus cerebral. Bajo un cielo despejado, cerca de 200,000 fieles abarrotaron el Vaticano para despedir al primer Papa latinoamericano, cuya misa exequial, retransmitida en directo por Vatican News en 15 idiomas, marcó un hito de austeridad y devoción.
La ceremonia, presidida por el cardenal Giovanni Battista Re a las 10:00 horas, siguió el rito simplificado dispuesto por Francisco, con un único ataúd de madera al ras del suelo y sin ornamentos tradicionales. 170 delegaciones internacionales, incluyendo a 50 jefes de Estado como Donald Trump, Javier Milei, Emmanuel Macron y los reyes de España, Felipe VI y Letizia, se unieron a la multitud. La ausencia del presidente español Pedro Sánchez desató críticas de la oposición.
El Coro de la Capilla Sixtina elevó plegarias, mientras una oración en chino reflejó el carácter universal del pontificado de Francisco. Tras la misa, el cortejo fúnebre trasladó el féretro a la Basílica de Santa María la Mayor, donde fue enterrado a puerta cerrada en una sencilla tumba con la inscripción “Franciscus”, cumpliendo su deseo de descansar junto a la Virgen Salus Populi Romani.
Durante tres días, 250,000 personas pasaron por la capilla ardiente en San Pedro, desafiando horarios para despedir al Papa que visitó 66 países y abogó por los marginados. Italia desplegó 4,000 agentes, antidrones y aviones Eurofighter para garantizar la seguridad del evento, que paralizó Roma.
Francisco, el Papa de las periferias, deja un legado de 12 años de reformas y cercanía. Con el cónclave previsto para mayo, el mundo sigue en vilo ante la elección de su sucesor. La transmisión en vivo, disponible en el canal de YouTube del Vaticano, permitió a millones unirse a esta despedida histórica.
Por [Tu Nombre], desde Ciudad del Vaticano