Etianne Castillo | Imagen de X: @LigaBBVAMX
Cruz Azul y Pumas no lograron sacar ventaja en el partido de ida de la gran final del Clausura 2026 de la Liga MX. “Los Cementeros” dominaron la mayor parte del encuentro; sin embargo, el conjunto “Felino” consiguió aguantar los embates gracias a las manos del costarricense Keylor Navas, que fue su principal figura.
Este primer capítulo se celebró en la cancha del Estadio Ciudad de los Deportes, luego de que se aprobara la petición de Cruz Azul para jugar como local en dicho inmueble. “La Máquina” llegaba con la misión de enfilarse hacia la ansiada “décima” tras eliminar a Chivas en semifinales, mientras que la escuadra de la UNAM, que venía de dejar fuera al Club Pachuca, buscaba dar el primer paso rumbo a su octavo título liguero.
El partido dio inicio con las emociones en lo alto. La escuadra celeste se quedó cerca de abrir el marcador temprano hasta en tres ocasiones claras, con un mano a mano de Christian Ebere, un tiro al ángulo con etiqueta de gol por parte de José Antonio Paradela y un disparo raso de Agustín Palavecino; todos y cada uno contenidos por Keylor Navas en el arco universitario.
Tras el agobio local, el primer tiempo pasó a la polémica. Primero, por un encontronazo entre Nathan Silva y Paradela, donde el jugador universitario dejó la pierna levantada e impactó al elemento celeste; hecho que, a pesar de la revisión silenciosa del VAR, no fue sancionada. Posteriormente, Álvaro Angulo cometió una falta sobre Carlos “Charly” Rodríguez dentro del área marcándose en una primera instancia como penal para los azules, pero otra vez el VAR invalidó la acción, ahora por una posición adelantada previa.
Cruz Azul y Pumas reventaron el metal en la parte complementaria
La segunda mitad continuó con la misma tónica, mostrando a una “Máquina” insistente que probó desde los primeros instantes de la reanudación con un remate de Paradela que reventó el poste, y luego con un fogonazo de Palavecino que exigió una vez más los reflejos del exguardameta del Real Madrid.
Por su parte, Pumas generó su primera llegada de verdadero peligro después del minuto 60, en un mano a mano donde Uriel Antuna definió, pero el arquero colombiano Kevin Mier logró tapar valientemente con el rostro. Y ya sobre el final, cuando Cruz Azul controlaba el esférico en territorio rival, los universitarios armaron un último ataque que concluyó con Roberto Morales conectando una volea que se estrelló en el travesaño, enmudeciendo el estadio justo antes del silbatazo final.
De esta manera, el juego de ida finalizó con el mismo 0-0 con el que arrancó. Ahora, todo se decidirá en el partido de vuelta, el cual se celebrará el próximo domingo 24 de mayo a las 20:00 h en el Estadio Olímpico Universitario.
AS