Zaira Carmona
Joakim Soria, uno de los pitchers mexicanos más constantes en la historia de las Grandes Ligas, vuelve a generar conversación en el béisbol internacional ante la posibilidad de que, en el futuro, su nombre sea considerado para el Salón de la Fama de Cooperstown.
El lanzador sinaloense debutó en la MLB en 2007 con los Kansas City Royals y construyó una carrera de 14 temporadas, en las que se consolidó como uno de los relevistas más confiables de su generación. A lo largo de su trayectoria, Soria acumuló 229 salvamentos, participó en dos Juegos de Estrellas y mantuvo una efectividad de 3.11, cifras que lo colocan entre los relevistas mexicanos más destacados de todos los tiempos.
Soria vistió las franelas de equipos como Royals, Tigers, Rangers, Brewers y Athletics, además de ser parte del histórico campeonato de la Serie Mundial de 2015 con Kansas City, logro que marcó su legado en las Grandes Ligas.
Actualmente, no existe ningún jugador mexicano en el Salón de la Fama de Cooperstown. El último pelotero nacional que apareció en las papeletas de votación fue Fernando Valenzuela, uno de los máximos íconos del béisbol mexicano, aunque no logró el porcentaje necesario para ser exaltado.
Si bien Joakim Soria aún no ha sido nominado oficialmente ya que los jugadores son elegibles cinco años después de su retiro, su constancia, longevidad y aportación al béisbol mexicano han comenzado a colocarlo en la conversación entre analistas y aficionados.
Más allá de los números, Soria es reconocido como un referente del béisbol nacional y como uno de los pocos lanzadores mexicanos que lograron sostener un alto nivel durante más de una década en la MLB.
El tiempo definirá si su nombre llega a una boleta rumbo a Cooperstown, pero su legado ya ocupa un lugar importante en la historia del béisbol mexicano.
EZ