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Cultura

Investigación, disciplina y técnica se reúnen en las Prácticas escénicas de la Escuela Nacional de Danza Folklórica

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Presentaron las piezas Ánimas; Eviterno, Mo´Kopinka, Niño perdido y Cuentos de tierra y nube en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo del CCB.

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Con un conjunto de coreografías sustentadas en la exploración de la energía del cuerpo humano, algunas inspiradas en poemas o en música tradicional, estudiantes de la Escuela Nacional de Danza Folklórica (ENDF), del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), presentaron sus Prácticas escénicas en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo del Centro Cultural del Bosque.

La primera estuvo dedicada al estudiante Kevin Luna Morales, quien falleció recientemente, en la que maestros, compañeros y familiares se unieron para recordar a su compañero y amigo.

Julio César Quintero Hernández, director de la ENDF, expresó: “Hoy es un día muy especial para la comunidad de la escuela, ya que tenemos la oportunidad de celebrar y reconocer a través de esta ceremonia, la vida y trayectoria de Kevin Luna Morales en su paso por nuestra escuela, donde atesoró grandes amistades y cimentaba las bases de su mayor pasión que era bailar”.

En honor a Kevin, sus compañeros del grupo 502 elaboraron un video recordando algunos momentos durante su estancia en el plantel. Asimismo, pasaron al pódium para dedicarle unas palabras que conmovieron a sus familiares y amigos.

Ánimas fue la pieza dedicada a la memoria de Kevin Luna Morales. Un ritual de la tierra al maíz… creando un universo liminal de preparación para percutir la llegada de ánimas en busca de un cuerpo como hogar. Cuerpos inertes, deambulantes que transmutan y exploran la naturaleza como un ente en movimiento para intentar condensarse, recorriendo un estado transicional que permea el rechazo o la aceptación entre ellos.

La obra une las cosmovisiones nahua y teenek. Surgió de la exploración en colectivo durante el semestre en curso y la dinámica de exposición realizada por Kevin Luna. Genera una reflexión sobre el proceso de preparación del cuerpo humano (mundano) como un contenedor que recibe un ánima en un sentido ontológico.

Se visualiza en cuatro escenas transitorias que se apoyan en elementos musicales de la Danza de las varitasXantolo, y sones huastecos de Querétaro y Veracruz. Son diferentes formas en que la contemporaneidad ha colocado en la Huasteca la manera de preparar los cuerpos para servir como contenedores de un ánima, el proceso ritual y los sucesos cotidianos que protegen su día a día.

Las prácticas continuaron con Eviterno, presentada por el grupo 702, que hace referencia a la energía del cuerpo humano: “Presta atención cuando tu energía aumenta o disminuye, la verdadera magia ocurre cuando aceptas quien realmente eres, no olvides la sensación que atraviesa tu cuerpo, recuerda que todo es un ciclo sin fin”.

La dirección artística estuvo a cargo de Bárbara Michel González Zamora, Celic Esmeralda López Salazar y María José Saldívar Padrón. En la investigación intervinieron Darío Palet Sánchez y Omar Yerat, quienes obtuvieron información de fuentes como Canal Emisiones Podcast, Brujería en México [Archivo de video], Rituales de sanación mexicanos (curaciones a través de espíritus), entre otros.

Mo´Kopinka es una coreografía inspirada en un poema de Héctor Cancino García, titulado Cambio de piel. La idea y dirección artística fue trabajo de Celic Montserrat Martínez Hernández, Citlalli Guadalupe y Reyes Utrera, con asesoría de Juan Carlos Palma Velasco y coreografía de Ana Karen Acevedo Pérez, Cuauhtli Balam Salazar, Itzel Vargas Gutiérrez, Erik Ricardo Ledezma Ortiz y Lili Guadalupe Martínez Garrido.

La pieza Niño perdido, cuya idea, dirección artística y coreografía estuvo a cargo de Julio Daniel Ruiz Galindo, se desarrolla con banda sinaloense, heredada de generación en generación. Aborda la historia de una pareja envuelta en un ambiente misterioso, quienes emprenden una búsqueda desesperada por toda la región hasta llegar al Carnaval de Mazatlán.

Cuentos de tierra y nube recrea la historia de Cotita, pequeña protagonista que emprende un viaje por el país de las nubes, navegando entre ríos encantados, montañas que susurran, mujeres con patas de guajolote y diablos que esconden tesoros, pero después olvidan dónde.

El elenco lo integraron alumnos de los grupos 301 y 302 de la Licenciatura en Danza Folklórica, quienes también realizaron la utilería.