La zona permaneció acordonada por más metros a la redonda, lo que imposibilitó el paso para habitantes del municipio, comerciantes del lugar, voluntarios y medios de comunicación.
Andrea Casco
Las horas en el lugar del derrumbe de San Martin Texmelucan parecen ser eternas. Familiares de los tres trabajadores sepultados permanecen en guardias que parecen interminables.
Se sabe hasta el momento que el agua que corre es perteneciente a un manantial que tuvo que ser liberado para facilitar los trabajos de la zona.
Hasta el sitio llegaron grupos de oración, para pedir por el pronto rescate de las víctimas del derrumbe de esta construcción.
La zona permaneció acordonada por más metros a la redonda, lo que imposibilitó el paso para habitantes del municipio, comerciantes del lugar, voluntarios y medios de comunicación.
En el lugar sólo se encuentran los cuerpos de rescate que trabajaban para localizar aún a 2 cuerpos más.