El proyecto estará a cargo de Alejandro Casas Fernández, biólogo evolutivo y etnobiólogo de la UNAM
Miriam Rodríguez
En la región de Zapotitlán comenzó un proyecto de investigación sobre la larva de la mariposa nocturna, conocida como gusano de cuchamá, especie que desde tiempos inmemorables forma parte de la gastronomía local y contribuye a la economía de los habitantes.
Fernando Reyes Flores, director de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, explicó que el estudio se desarrolla bajo una visión participativa, con el objetivo de conocer el comportamiento ecológico y el aporte nutrimental de esta especie.
El proyecto estará a cargo de Alejandro Casas Fernández, biólogo evolutivo y etnobiólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien cuenta con más de 30 años de trayectoria en el Valle de Tehuacán-Cuicatlán. Sus investigaciones han analizado la interacción entre la sociedad y la naturaleza, así como los factores ecológicos que influyen en el manejo de recursos.
El cuchamá se desarrolla en las ramas del manteco o palo verde, árbol donde la mariposa deposita sus huevos tras la temporada de lluvias. Ante el riesgo de que la presión sobre sus poblaciones ponga en peligro a la especie, se busca implementar un manejo sostenible, en colaboración con las comunidades locales.
Con este trabajo, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) pretende diseñar un instrumento de gestión que asegure la continuidad de esta tradición gastronómica y cultural, pero de manera ordenada y sustentable.