Redacción
El general sudanés Abdel Fattah al Burhan disolvió este lunes las autoridades de transición del país, cuyos miembros civiles fueron mayoritariamente detenidos, y decretó el estado de emergencia, mientras que, en las calles, ya hubo más de tres muertos y decenas de heridos entre los manifestantes pro democracia.
La maniobra militar fue condenada por la comunidad internacional. La ONU pidió la “liberación inmediata” del primer ministro y Estados Unidos suspendió sus ayudas y exigió la restauración de un gobierno civil.
El ejército mató a tres manifestantes e hirió a al menos 80, según informó por la tarde el Comité Central de Médicos de Sudán, un sindicato independiente. La televisión estatal está en poder de los militares y, a media jornada, el general Abdel Fattah al Burhan hizo una declaración.