Rafael Sánchez siempre se ha dedicado a ser viene viene, solo que por su edad ya es complicado seguir en esta actividad. Por eso, buscó una nueva opción para alimentarse y pagar sus servicios.
Miriam Espinoza
Desde hace un mes, don Rafael vende figuritas de madera frente a la Catedral de Puebla, para obtener recursos con los que pueda pagar la renta de su casa.
Su jornada inicia a las 06:00 horas, en espera que algún cliente compre sus pequeñas creaciones hechas con palitos de madera y tapas de plástico.
Algunas, como los aviones, las vende en solo 30 pesos; si tiene suerte, alguien comprará el más grande, por el que pide 150 pesos.
Rafael Sánchez siempre se ha dedicado a ser viene viene, solo que por su edad ya es complicado seguir en esta actividad. Por eso, buscó una nueva opción para alimentarse y pagar sus servicios.
Afirma que no tiene miedo de contagiarse de Covid – 19, no obstante emplea las medidas necesarias.