Docentes dicen estar temerosos debido a la pandemia, aunque están convencidos que es la mejor manera de continuar y de avanzar convencida de su convicción y vocación.
Andrea Casco
Como no ocurría desde hace un año y 5 meses, la maestra Minerva Quiroz, del segundo grado en el Centro Escolar Venustiano Carranza, volvió a escribir la fecha en el pizarrón al iniciar su clase, misma que no solo quedará plasmada en el pizarrón, también en la historia y en la memoria.
Sus alumnos ingresaron por primera vez a la institución educativa, luego de haber cursado el primer año de manera virtual. Fue notorio el sentimiento de alegría.
Antes, tenía la responsabilidad de educar a 43 menores en el aula, pero debido a los lineamientos para evitar contagios de Coronavirus, solamente tendrá a 10; se alternarán para asistir.
Aunque se siente temerosa por el alza de contagios, está convencida de que es la mejor manera de continuar y de avanzar convencida de su convicción y vocación.