Durante la temporada de muertos llega a fabricar, de forma artesanal, hasta 2 mil piezas diarias de sahumerios y candeleros, que serán utilizados en las ofrendas.
Juan Pablo Ramírez
Uno de los talleres de alfarería más antiguos del Barrio de La Luz tiene 300 años funcionando; ahora es de Arturo López Cano.
Durante la temporada de muertos llega a fabricar, de forma artesanal, hasta 2 mil piezas diarias de sahumerios y candeleros, que serán utilizados en las ofrendas.
Fue una herencia de sus ansestros; con él, es la sexta generación.
Es a mediados de agosto, cuando inicia a cocer las piezas de barro y arcilla, para hacerlo, deberá utilizar tres hornos rústicos con los que cuenta.