Don César tiene 40 años de edad, y ha dedicado la mitad de su vida a dicho servicio. Desde que era niño acompañaba a su papá a trabajar, la carreta fue la herencia de su padre cuando murió.
Iris Becerril
Al golpeteo de un metal y el paso de sus caballos, los carretoneros anuncian su paso por las calles de San Martín Texmelucan, pues son los encargados de llevar la basura de las y los habitantes al relleno sanitario a cambio de unas monedas.
Don César tiene 40 años de edad, y ha dedicado la mitad de su vida a dicho servicio. Desde que era niño acompañaba a su papá a trabajar, la carreta fue la herencia de su padre cuando murió.
Él solamente pudo estudiar los primeros años del nivel primaria; a veces trabaja de albañil, pero su principal fuente de ingresos es la recolección de basura.
Acompañado de Pepe, su amigo equino y cómplice de trabajo, todos los días sale a las 8 de la mañana a las calles en busca de un ingreso económico.
Platica que dicho trabajo se resiste a desaparecer, de generaciones en generaciones se conserva y es tarea de los más de 100 carretoneros en San Martín Texmelucan no dejarla morir, en un día recolectan al menos 50 kilogramos de residuos.