La Av. Guadalupe Hidalgo luce completamente llena de puestos, servicio de taxis y autos estacionados.
Andrea Casco
Llegar al Hospital del Sur y de la Mujer puede convertirse en un verdadero martirio tanto para pacientes, como para trabajadores y familiares.
Aquí a diario sus calles, principalmente la Av. Guadalupe Hidalgo, luce completamente llena de puestos, servicio de taxis, autos estacionados e incluso en doble fila impiden el paso de los pacientes.
Estacionarse aquí puede costar varios minutos; lo más preocupante es que los proveedores de servicios como agua batallan para poder cumplir con la entrega.
Por si fuera poco, también los pacientes de la tercera edad sufren a causa de esto y deben caminar de más, ya que es imposible dejarlos en algún punto que facilite su acceso.
KCL