Figuras religiosas, prehispánicas, de animales y modernas, son algunos de los diseños que embellecen éstas lámparas elaboradas de tubo PVC.
Iris Becerril
Si de trabajo artesanal se trata, los límites para Arturo y Laura no existen, cada pieza es el reflejo de su dedicación, esmero e inspiración. Fue la necesidad económica que hace dos años los orilló a buscar un ingreso, desde entonces emprendieron el proyecto de elaboración de lámparas en tuvo PVC.
Sin embargo, a decir de ambos no es sólo un trabajo o una fuente de empleo, es una actividad que les robó el corazón, les permite explotar al máximo, su creatividad y satisfacer la necesidad de cada cliente.
Elaboran lámparas de diferentes tamaños, desde los 10 hasta los 50 centímetros de altura. Emplean técnicas como el relieve, puntillismo, corte y calado, que al combinarlas con la iluminación de un foco, la magia aparece.
Se trata de un trabajo completamente artesanal, el proceso de elaboración puede tardar desde 5 hasta 72 horas por pieza, dependiendo el diseño.
Labor de manos mexicanas, que es reconocida en distintos estados de la república y en países como Perú y Holanda.