Contáctanos

Nacional

Actividad física contribuye a prevenir o controlar enfermedades crónicas no transmisibles: Secretaría de Salud

Publicado

Realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física también reduce la ansiedad, depresión y estrés. Los estiramientos y el movimiento de las manos en círculo ayudan a contrarrestar el síndrome del oficinista

Redacción

La actividad física y el ejercicio son herramientas que contribuyen al cuidado de la salud, especialmente de las personas que viven con alguna comorbilidad como diabetes, obesidad e hipertensión, y reduce el riesgo de complicaciones en el contexto de la epidemia por COVID-19, afirmó el director general de Epidemiología.

Al encabezar de manera virtual la conferencia de prensa sobre la situación de la pandemia por COVID-19, exhortó a la población a dedicar 30 minutos cada día a la práctica de actividad física, como medida preventiva ante cualquier enfermedad.

Durante la conferencia participó el presidente de la Red de Universidades Promotoras de la Salud, AC., Jason Aragón Castillo, quien destacó que en el último año “hemos aprendido la potencia que tiene el movimiento y el valor del ejercicio como una medicina para contrarrestar y prevenir más de 40 condiciones crónico-degenerativas”.

El ejercicio puede ayudar a prevenir, tratar y en algunos casos revertir las enfermedades cardiometabólicas; además, está disponible para todos y todas en cualquier momento y lugar. La actividad física durante una hora diaria aumenta el tiempo de vida, y de acuerdo con el British Medicine Journal, se puede denominar como una cura milagrosa.

Las personas pueden practicar actividad física intencional encontrando momentos para moverse en casa, como sentadillas, lagartijas, abdominales, caminata en el sitio donde se encuentre la persona, subir y bajar algún objeto que se tenga a la mano como un galón de agua, mochila u otro, para obtener beneficios para el metabolismo y la salud.

Realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física también reduce la ansiedad, depresión, estrés y mejora la autoestima. Los estiramientos y el movimiento de las manos en círculo dos minutos por hora ayudan a contrarrestar el síndrome del oficinista, que se caracteriza por dolor y tensión en los hombros, señaló.

Las personas con algún tipo de discapacidad también pueden realizar actividad física de acuerdo con su condición. Una alternativa es la fisioterapia, a la cual se puede tener acceso a través de Internet, para conocer rutinas de movimiento.