En el año de 1976 se puso en marcha en honor al poeta y dramaturgo José Recek Saade, para impulsar actividades artísticas, talleres y ciclos de cine; pero en nuestros tiempos lo que ofrece es un mal aspecto e inseguridad entre los vecinos.
“En la noche que pasó está oscuro, oscuro yo he pasado en la noche y está oscuro y da hasta miedo. Si paso cómo las 8 o 9 ya está muy feo ya puede salir alguien para asaltarte”, narra uno de los vecinos de la zona.
En 2003 fue rehabilitado, pero años más tarde nuevamente quedó en completo abandono.
Grafitis, basura, hierva crecida y hasta animales muertos ya en etapa de descomposición; esas son algunas de las cosas que rodean el área.
Lateral al teatro se encuentra un parque recreativo que también luce en las mismas condiciones.