Rosarios en casa y sin muchas personas, breve visita a capillas, omisión de peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe en México; esas fueron algunos de los principales cambios.
Andrea Casco
Este 12 de diciembre, la familia Andrade Rodríguez, de la Colonia Granjas Puebla, festejaron a la Virgen de Guadalupe de una manera diferente a la acostumbrada.
Año con año, realizan un novenario en su honor, donde familiares y amigos participan; sin embargo, la pandemia de Coronavirus obligó a cambiar la logística.
En esta ocasión, los rosarios sólo fueron rezados por la señora Carmen y sus hijas Virginia, Angélica y Luz María, quienes frente al altar colocaron cuadros e imágenes que cada una de ellas la veneran.
No sólo fue la dinámica de los rosarios, la tradición para algunos de ellos de viajar a la basílica de Guadalupe en la Ciudad de México tuvo que postergarse.
Más tarde, acudieron a misa a una capilla de la colonia, eso sí, con los protocolos establecidos, pero en breve regresaron a casa, sin acudir a alguna verbena, pues saben que lo primordial es preservar la salud.