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Con frijoles, tortillas y semillas, así se alimentan los deportistas de alto rendimiento

Publicado

SICOM Noticias

Correr, nadar, pedalear, saltar o levantar peso exige mucho más que entrenamiento y disciplina. Detrás del desempeño de un atleta existe también una estrategia de alimentación que busca aportar energía, favorecer la recuperación y mantener al organismo en condiciones adecuadas para enfrentar jornadas de alta exigencia física.

Y aunque la nutrición deportiva suele asociarse con suplementos, batidos y productos especializados, algunos de los alimentos que forman parte de la dieta de atletas de alto rendimiento también están presentes desde hace siglos en la cocina mexicana: maíz, frijol y semillas.

Los comedores de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), por ejemplo, incluyen estos alimentos en los menús destinados a deportistas del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR). Actualmente cuentan con 56 menús equilibrados, evaluados para periodos de ocho semanas, y ofrecen tres tiempos de comida al día.

Entre las opciones aparecen tortillas y tostadas de maíz, frijoles, semillas y frutos secos, además de frutas, verduras, cereales, lácteos y fuentes de proteína animal y vegetal. La alimentación de un deportista, por tanto, no depende de un solo producto, sino de la combinación y cantidad de nutrientes de acuerdo con las necesidades de cada disciplina y etapa de entrenamiento.

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La energía también viene del maíz

Para quienes realizan actividad física intensa, los carbohidratos son una fuente importante de energía. La tortilla de maíz forma parte de este grupo y puede integrarse a la alimentación de acuerdo con el gasto energético y las características del entrenamiento.

La tortilla aporta carbohidratos, fibra, proteínas, calcio, magnesio, fósforo, potasio y vitaminas del grupo B. Además, el proceso de nixtamalización mejora las características nutricionales del maíz y favorece el aprovechamiento de algunos de sus nutrientes.

De acuerdo con información nutricional difundida por la Secretaría de Educación Pública (SEP), 100 gramos de tortilla de maíz amarillo aportan alrededor de 239 kilocalorías, 47.47 gramos de carbohidratos y 5.5 gramos de proteína.

Así, en periodos de mayor exigencia física, los cereales pueden adquirir mayor presencia en la alimentación. Una guía nutricional desarrollada por especialistas del CNAR señala que durante entrenamientos intensos o competencias puede aumentar la proporción de cereales dentro del plato, mientras se ajustan otros alimentos para facilitar la digestión.

 

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Frijoles: proteína vegetal que complementa al maíz

Otro alimento fundamental es el frijol. Además de aportar carbohidratos y fibra, contiene proteína vegetal y, al combinarse con el maíz, contribuye a mejorar la calidad nutricional de la comida.

Según datos nutricionales difundidos por la SEP, 100 gramos de frijol cocido aportan aproximadamente 75.5 kilocalorías, 12.89 gramos de carbohidratos y 5.9 gramos de proteína.

La combinación de maíz y frijol es una de las bases de la alimentación tradicional mexicana. Sus proteínas contienen aminoácidos que se complementan entre sí, una característica que explica la importancia de esta dupla dentro de la dieta de la milpa.

Un taco de frijoles, tortillas acompañadas de leguminosas o una preparación con frijol pueden formar parte de la alimentación de un deportista, siempre de acuerdo con sus requerimientos individuales y en combinación con el resto de los alimentos que necesita.

¿Y las semillas?

Pepitas, cacahuates, ajonjolí, nueces y otras semillas y oleaginosas también tienen un lugar en la alimentación de los atletas. La Conade las contempla entre los alimentos disponibles en sus comedores, tanto en desayunos como en comidas y cenas.

Las semillas de calabaza, por ejemplo, destacan por su contenido de proteínas y aceites. El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) reporta que algunas variedades utilizadas por su semilla pueden alcanzar hasta 44 por ciento de proteína, mientras que la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) señala que las pepitas contienen alrededor de 25 por ciento de proteína y entre 30 y 50 por ciento de aceite.

Además, las semillas aportan minerales y grasas insaturadas y pueden consumirse como parte de ensaladas, cereales, frutas, guisos o colaciones. Entre las oleaginosas de consumo habitual en México se encuentran también las nueces, almendras, cacahuates, pistaches y ajonjolí.

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Nutrición deportiva

La nutrición deportiva es individual: no requiere lo mismo un ciclista que un clavadista, un nadador que un levantador de pesas. La alimentación debe adaptarse a la disciplina, la intensidad y la duración del entrenamiento, con objetivos como aportar energía, favorecer la recuperación y apoyar las funciones del organismo.

Pero hay algo importante: muchos de los alimentos que acompañan el rendimiento deportivo también nacen en el campo mexicano.

La tortilla aporta energía; el frijol suma proteína vegetal y fibra; las semillas aportan proteínas, grasas y minerales. Juntos, acompañados de frutas, verduras y otras fuentes de proteína, forman parte de una alimentación diversa y equilibrada.

La información de este blog es de carácter informativo y no sustituye la orientación profesional. Si decides modificar tu dieta, agregar o eliminar alimentos, consulta siempre a un profesional de la salud o a una persona especialista en nutrición, quien podrá evaluar tus necesidades y condiciones particulares.

 

FM