Andrea Casco
Especialistas en nutrición advierten que la justa mundialista 2026 también puede convertirse en una temporada de malos hábitos, donde las reuniones para ver los partidos favorecen el consumo excesivo de botanas, alcohol y bebidas azucaradas, además de largas horas de sedentarismo.
La maestra en Nutrición, Mayra Venancio, explicó que durante este tipo de eventos deportivos aumentan las reuniones sociales, lo que suele traducirse en una mayor ingesta de comida rápida y bebidas alcohólicas.
“Aumentan las reuniones sociales y sabemos que llega a haber alimentos como comida rápida, y también consumo de alcohol, así como bebidas azucaradas, y podemos subir de uno a tres kilos en esta temporada”, señaló.
La especialista destacó que, aunque un partido tiene una duración aproximada de 90 minutos, muchas personas permanecen sentadas durante mucho más tiempo al reunirse antes del encuentro, quedarse después del silbatazo final o incluso ver varios partidos consecutivos, lo que incrementa los periodos de inactividad física y eleva el riesgo cardiovascular.
Además, explicó que durante los encuentros deportivos los aficionados suelen perder la noción de la cantidad de alimentos y bebidas que consumen, por lo que terminan ingiriendo muchas más calorías de las que imaginan.
“Hay otros factores que influyen como el estrés, el cambio en hábitos o que la actividad física puede disminuir”, añadió.
Para evitar que la emoción del futbol se refleje en la báscula, los especialistas recomiendan preparar reuniones con opciones más saludables, como pepino, jícama y zanahoria; reducir el consumo de alcohol; optar por alimentos con menor contenido de grasa y bebidas con menos azúcar.
Asimismo, sugieren levantarse y caminar algunos minutos durante el medio tiempo o entre partidos para romper con los periodos prolongados de sedentarismo.
FM