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CIUDAD DE MÉXICO, México. – Un momento que pudo terminar en tragedia se vivió este domingo durante el Gran Premio de México de la Fórmula 1, cuando el piloto Liam Lawson (de la escudería Racing Bulls) casi atropella a dos oficiales de pista (conocidos como marshals o comisarios) que cruzaban el circuito.
El incidente, que generó una fuerte polémica sobre los protocolos de seguridad del evento, ocurrió cuando los oficiales invadieron la pista para recoger escombros que habían quedado de un accidente anterior.
El neozelandés se reincorporaba a la carrera tras una parada en pits (boxes) para cambiar su alerón. Al salir de la zona de curvas rápidas, se encontró de golpe con los dos trabajadores que corrían sobre el asfalto.
La reacción del piloto
La cámara a bordo del monoplaza captó el momento exacto en que Lawson maniobró a toda velocidad para esquivar a los oficiales. Minutos después, el piloto expresó su shock y frustración por la radio de su equipo:
> “Amigo, ¡Dios mío! ¿Me estás tomando el pelo? ¿Acabas de ver eso? ¡Pude haberlos matado!”>
Afortunadamente, la rápida reacción de Lawson y de los propios comisarios evitó que el hecho pasara a mayores.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) confirmó que está investigando a fondo el incidente.
Según reportes, los comisarios habrían entrado a la pista a recoger restos, pero no se les alertó de que el coche de Lawson estaba a punto de salir de la zona de pits e incorporarse al trazado, lo que creó la confusión y el riesgo.
La comunidad de la Fórmula 1, que incluye a pilotos y equipos, ha expresado su preocupación, señalando que este tipo de errores son “inaceptables” en una competencia de máximo nivel donde los autos circulan a muy alta velocidad.
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Fuente: Uno TV, Reuters, Excélsior.
Imagen: Reuters / Uno TV
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