Etianne Castillo | Imagen de X: @PaseDeGooooool
El próximo partido del Club Puebla ante los Rayados de Monterrey, por la jornada 7 del Apertura 2025, será en homenaje a Pablo Larios. “La Franja” rendirá un tributo a uno de los porteros que marcaron la historia de la institución y del futbol mexicano.
Esta noticia se dio a conocer este martes 26 de agosto, a través de las redes sociales del Club Puebla. El encuentro se celebrará el próximo viernes 29 de agosto, en punto de las 21:05 horas en el Estadio Cuauhtémoc.
Por el momento, aún no se ha dicho de qué manera se rendirá el homenaje al guardameta que falleció en 2019. Sin embargo, cabe decir que, previo al inicio de la campaña, el Club Puebla renombró el acceso 1 de su estadio como “Acceso Pablo Larios”, colocando además su foto en la parte superior de las puertas de entrada.
Asimismo, hay que recordar que Larios será segunda leyenda a la que el Puebla rinda homenaje en lo que va de este torneo. El pasado 25 de julio, en el medio tiempo del duelo en casa de la jornada 3 ante el Atlético de San Luis, la directiva de “La Franja” también entregó un reconocimiento a Roberto Ruiz Esparza como parte de esta iniciativa en admiración a sus exfiguras.
Homenaje al arquero que hizo “campeonísimo” al Club Puebla, Pablo Larios
Después de disputar el Mundial de México 1986, donde llegó a cuartos de final con la selección mexicana, Pablo Larios llegó a la portería poblana para la temporada 1989-90. Desde su primera campaña formaría parte de un equipo histórico para “Los Camoteros”. Y es que, al final del año futbolístico, levantaría tanto el título de liga, como el de copa, siendo pieza clave en ambos éxitos.
A su vez, este hito, al ser campeón de ambos torneos nacionales, le valió al Club Puebla adjudicarse el trofeo de Campeón de Campeones, ganado así el mote de “El Campeonísimo”. Pero sus logros no solo se quedaron en el plano local, pues también logró triunfos internacionales. Es así que en 1991 levantaría el único título continental de la institución, la Liga de Campeones de la Concacaf.
Finalmente, en 1994 salió del Puebla para convertirse en futbolista del Toros Neza. Posteriormente tuvo un breve regreso a Zacatepec, para una vez más unirse con los del Estado de México, con los que colgó los guantes en 1999. El 31 de enero de 2019 murió en la ciudad de Puebla, Puebla, a causa de complicaciones de salud.