Un ejemplo destacado es el de la familia Águila Trujillo, que desde hace 32 años mantiene viva esta costumbre.
Sicom Noticias
En una era dominada por la tecnología y las nuevas tendencias, los hogares poblanos se resisten a dejar atrás una de las tradiciones más significativas de la temporada: los nacimientos navideños.
Un ejemplo destacado es el de la familia Águila Trujillo, que desde hace 32 años mantiene viva esta costumbre. Cada año, montan un nacimiento compuesto por más de 250 piezas cuidadosamente seleccionadas, reflejando su fe, creatividad y amor por las tradiciones.
“Es una forma de unirnos como familia y recordar el verdadero significado de la Navidad”, comentaron los integrantes de esta familia, quienes dedican días enteros a planear y armar esta obra que maravilla a todos quienes la visitan.
En Puebla, los nacimientos siguen siendo un símbolo de identidad y espiritualidad que une generaciones, demostrando que las tradiciones no pierden su valor a pesar de los cambios de los tiempos.