Juana Alonso Pérez, reconoce que la vida es difícil, pero destaca que con tenacidad y constancia se pueden lograr los sueños.
SET Puebla Noticias
CIUDAD DE PUEBLA,
Pue.- Como una mujer que emergió desde abajo, tenaz, constante y fuerte, es
como se describe Juana Alonso Pérez, quien desde hace 18 años trabaja como
educadora y tutora en Casa de Ángeles del Sistema para el Desarrollo Integral
de la Familia del Estado de Puebla (SEDIF).
Para ella, el ser
mujer lo es todo, porque es la guía y el sustento de su familia conformada por
cuatro personas, de quienes se siente orgullosa, sobre todo, de sus dos hijas,
pues una de ellas es médico especialista por la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM) y la otra es administradora de empresas.
Para Juana, la vida
ha sido muy difícil; no obstante, refirió que con empeño, dedicación y esfuerzo
ha vencido las adversidades.
Por ello, en el
marco del Día Internacional de la Mujer -que se conmemora este 8 de marzo-
aprovechó la ocasión para exhortar a las mujeres a luchar por sus sueños. Al
final, dijo, lo que cuesta más es lo que más se disfruta. “Vamos Mujeres ¡Sí
podemos!”, recalcó con voz firme.
Recordó que hace 18
años que ingresó al SEDIF sólo contaba con una carrera técnica; sin embargo, el
tratar con niñas, niños y adolescentes con alguna discapacidad o que fueron
víctimas de violencia, abuso o abandono, le generó el interés por esforzarse cada
día para impartir una educación de calidad.
Por esa razón,
continuó preparándose hasta concluir la universidad y, en diciembre pasado,
finalizó su maestría en Pedagogía con terminal en Educación Especial, gracias a
una beca que obtuvo en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla
(Upaep).
Explicó que los
grupos que atiende son de 15 personas y multigrados; es decir, asisten menores
de edad que cursan el nivel preescolar y primaria, quienes tienen diversos
tipos de discapacidad.
Su próximo objetivo
es aprender inglés y música, pues su intención es seguir educando a los
infantes que están bajo protección del SEDIF. “A las chicas y a los chicos les
gusta la música y me han dicho que quieren formar un coro y voy a ayudarlos”,
expresó Juana, quien, además entre semana, imparte clases de zumba en esta casa
de asistencia.
Como educadora, pidió respeto y dignidad hacia el sexo femenino, pues dijo que sólo así se logrará una mejor sociedad. En ese sentido, recordó a los hombres que tienen vida gracias a una mujer.
ARP