Algunas personas optan por mandar a reparar calzado en lugar de comprar nuevo; optan por adquirir otros artículos, como útiles.
Juan Pablo Ramírez
A medida que se acerca el regreso a clases, padres y madres de familia se encuentran en búsqueda de las mejores opciones de precios para los listados de útiles escolares, uniformes y zapatos.
Algunos optan por acudir a las tiendas de reparación de calzado, especialmente si los zapatos del ciclo anterior se encuentran en buen estado y solo requieren de una capa de pintura o algún ajuste menor.
Afirman que este enfoque conlleva un ahorro significativo, especialmente en tiempos donde no es conveniente gastar de más y la prudencia financiera es esencial.
Por otro lado, existen aquellos que, por cuestiones de comodidad, deciden adquirir nuevos zapatos. Argumentan que los precios en las tiendas de reparación y en las zapaterías son prácticamente iguales.
No obstante, aquellos que se dedican a reparar calzado experimentan bajas ventas, ya que son pocos quienes buscan sus servicios.
La pandemia de la COVID-19 ha impactado en gran medida, reduciendo la demanda en un 70 por ciento. Desde entonces, recuperarse ha resultado un desafío complicado para este sector.